sábado, 12 de diciembre de 2009

Lágrima de Cristal.

Fue una lágrima de cristal la que abandono su cuerpo esa noche,
Robusta, helada, dolorosa lagrima maldita
Se sintió como si arrasara con todo lo malo que ocurría, mientras depuraba su camino,
Su razón de ser en el exilio.
Como si supiera que lo necesitaba o
Si quisiera liberar su alma desgarrada.
La luna mientras tanto, jugaba a atestiguarla,
A ser su compañía a la vez que la abraza, esa cálida luz pálida
Esa oscuridad que solo ella iluminaba, tan sola, tan triste, tan ajena que invitaba
A llorar las lágrimas que fueran necesarias,
Aun cuando un susurro entra por la ventana en forma de suspiro que anuncia la llegada, de aquella acción que por más me negaba terminaba absorbiendo todo lo que en mi quedaba.
Sueños, malditos esos que no se controlan,
Pesadillas que acaban por asustarnos hasta de nuestra sombra,
Deseosos, ansiosos, hambrientos de robarnos la angustia, jugando con imágenes ahogándonos en penumbras.
Negro, negro, negro…
Y se asusta.
A donde ha ido a parar la luna que aguardaba nuestra suplica?
Silente compañera que apaciguaba nuestras penas?
Quizás, quizás, quizás…
Se ha cansado de escuchar, de decir aquí estoy, de ser la salvaguarda
Que aun cuando fría, solo calidez emana.
Y te invita a abrazarla, para llorar, para desahogar las penas de cristal que hieren y desarman.
No solo una lágrima de cristal abandono su cuerpo esa noche, se dice que desde entonces, y su sombra ya no la sigue y su alma ya no vibra, ahora que ha dejado de soñar, ya sus bestias no la atacan y está en paz, tranquilamente…en paz.


12-12-09

2 comentarios:

César Antonio dijo...

Como si la resaca de todo lo vivido se posara en una "lágrima".

Disculpe que lo trastoque señor Vallejo.

SIN CALZÓN dijo...

Catarsis.

AZAÑA ORTEGA